Los veterinarios coinciden: los gatos que rascan muebles no lo hacen por maldad, sino por necesidad
27 de Jun de 2026
Esta conducta forma parte de su instinto y puede redirigirse con objetos adecuados dentro de casa. Una de las situaciones con las que tienen que convivir los dueños de gatos es que dañen los sillones, las sillas, las alfombras o las cortinas con sus uñas. Si bien puede parecer una maldad o un indicio de desobediencia, los veterinarios aseguran que se trata de una necesidad natural del animal. Según explicó la veterinaria Hannah Hart, los gatos rascan como parte de un comportamiento normal e instintivo. Lejos de ser una mala conducta, es la manera que tienen de marcar territorio, estirarse, mantener las uñas sanas y liberar estrés. Por qué los gatos rascan muebles Entre los motivos más comunes por los que los gatos rascan los muebles aparece el cuidado de sus uñas. Este movimiento los ayuda a desprender capas externas, lo que les permite mantenerlas en mejor estado. Estirarse sobre un mueble, además, les permite ejercitar su cuerpo. Al extender las patas delanteras, arquear la espalda y liberar la tensión acumulada en los músculos, pueden relajarse y sentirse más calmos. De acuerdo con VCA Animal Hospitals, rascar muebles también es una de las formas en las que los gatos marcan territorio. De esta manera, dejan señales visibles y olores provenientes de las almohadillas de sus patas, algo que funciona como una forma de comunicación con otros gatos. Cómo evitar que dañen sillones, sillas o alfombras En vez de impedir que el gato rasque, la mejor solución es ofrecerle una alternativa adecuada adentro de la casa. En ese contexto, los rascadores cumplen una función clave, especialmente si los animales viven únicamente en interiores. Lo más recomendable es colocar los rascadores en lugares donde el gato ya rascó previamente. Si elige siempre el sillón, por ejemplo, al ubicarlo en esa zona hay más chances de que lo utilice que si se lo coloca escondido en otro ambiente. Además, es fundamental revisar qué tipo de superficies suele rascar. Mientras que algunos gatos prefieren rascadores verticales, otros eligen opciones horizontales. Entre los materiales más elegidos aparecen el sisal, el cartón y la madera. Qué no conviene hacer La mayoría de los especialistas aconsejan evitar retos, gritos o respuestas bruscas. Generalmente, estas acciones no corrigen el comportamiento y pueden provocarle desconfianza, miedo o ansiedad al animal, además de dañar la relación con su dueño. Por el contrario, lo más recomendable es redirigir la conducta. Si el gato usa el rascador, es posible reforzar ese hábito positivo con caricias, premios o juego. También puede ser efectivo cubrir las zonas afectadas del mueble para que resulten menos llamativas para el animal. Así, aunque puede parecer que rascan los muebles por maldad, se trata de una conducta natural que debe ser guiada adentro del hogar. Si se colocan bien los rascadores y se tiene paciencia, es posible proteger los muebles y cuidar el bienestar del gato.
TN Noticias



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